Gabriela Mistral. (Vicuña, Chile, 1889 - Nueva York, 1957) Poetisa y educadora chilena.Su nombre verdadero era Lucila de María del Perpetuo Socorro Godoy Alcayagaoeta. Fue una notable poeta chilena que alcanzó, entre otros reconocimientos, el Premio Nobel de Literatura.Tras el declive del modernismo, parte de la lírica hispanoamericana de los años de entreguerras siguió los pasos de las vanguardias europeas: citando solamente ejemplos chilenos, éste sería el caso de Vicente Huidobro, fundador del creacionismo, o de Pablo Neruda, deudor del surrealismo en Residencia en la tierra. Abandonada por el padre, esta mujer de naturaleza enfermiza pero recia voluntad supo encontrar desde muy temprano en la poesía la forma de trocar en canto su sufrimiento y su dolor. Tenía tan solo 11 años cuando la injusta acusación de haber robado el material didáctico que le habían encargado la hizo salir apedreada por sus compañeras de la escuela de niñas de Vicuña. De allí se retiró para ser educada por su hermanastra, quien supo orientar su formación pedagógica y alimentar con su ejemplo la vocación docente de Gabriela. La presencia de Emelina, 15 años mayor que ella, unida a la de su abuela Isabel Villanueva, quien le transmitió el conocimiento de la Biblia, serán las imágenes familiares más influyentes en la vida de la poeta y aparecerán más tarde unidas en un único e indisoluble recuerdo.
Sus primeras publicaciones
Sus primeras publicaciones
En su proceso de formación autodidacta resulta fundamental el contacto con el periodista Bernardo Ossandón, quien le permite acceder libremente a su magnífica biblioteca y conocer la poesía de Federico Mistral, los novelistas rusos y la prosa de Montaigne, y le brinda su orientación y su apoyo hasta el momento en que Gabriela publica en el periódico El Coquimbo sus primeros artículos y sus primeros versos, con el nombre de Lucila Godoy.
En 1904 Lucila colaboró en el periódico El Coquimbo de La Serena, utilizando diferentes seudónimos, como "Alguien", "Soledad" y "Alma", para sus primeros poemas publicados, como Ensoñaciones, Carta Íntima y Junto al Mar.
Los títulos elegidos para sus poemas, así como también los seudónimos con que firmó, expresaron el carácter solitario, introvertido y romántico de la joven poetisa.
Su "don pedagógico"
En 1904 Lucila colaboró en el periódico El Coquimbo de La Serena, utilizando diferentes seudónimos, como "Alguien", "Soledad" y "Alma", para sus primeros poemas publicados, como Ensoñaciones, Carta Íntima y Junto al Mar.
Los títulos elegidos para sus poemas, así como también los seudónimos con que firmó, expresaron el carácter solitario, introvertido y romántico de la joven poetisa.
Su "don pedagógico"
Para mantenerse económicamente, Lucila debía trabajar en diversos lugares. Además de escribir sus versos, se em-pleaba como ayudante de profesora en liceos. A los 15 años comenzó a trabajar en un liceo de La Compañía, cerca de Vicuña.
A los 16 años decide seguir la carrera de maestra, para lo que solicita su ingreso en la Escuela Normal de La Serena; pero es rechazada porque sus ideas, que habían aparecido reflejadas en algunos artículos periodísticos, son consideradas ateas y contraproducentes para la actividad de una maestra destinada a formar niños. Gabriela reclama entonces sus derechos y hace suya la voz de las mujeres de Chile al publicar en La voz de Elqui su artículo «La instrucción de la mujer», en el que exige que todas las mujeres tengan derecho a la educación, y con el cual consigue su nombramiento.
A los 16 años decide seguir la carrera de maestra, para lo que solicita su ingreso en la Escuela Normal de La Serena; pero es rechazada porque sus ideas, que habían aparecido reflejadas en algunos artículos periodísticos, son consideradas ateas y contraproducentes para la actividad de una maestra destinada a formar niños. Gabriela reclama entonces sus derechos y hace suya la voz de las mujeres de Chile al publicar en La voz de Elqui su artículo «La instrucción de la mujer», en el que exige que todas las mujeres tengan derecho a la educación, y con el cual consigue su nombramiento.
Como maestra se destacó bastante rápido. Su entusiasmo, su fantasía y la facilidad de comunicación con sus alumnos la caracterizarían como poseedora de un "don pedagógico".
Amor y muerte
Las experiencias del amor y de la muerte marcan de forma más definitiva el alma de Gabriela; tenía tan solo 20 años cuando el suicidio de su novio, el joven ferroviario Romelio Ureta Carvajal, le dejó una impronta de angustia y de dolor que aparecería reflejada posteriormente en sus Sonetos de la muerte: «Te acostaré en la tierra soleada con una/dulcedumbre de madre para el hijo dormido, / y la tierra ha de hacerse suavidades de cuna / al recibir tu cuerpo de niño dolorido».
Más tarde vendrían otros amores, como el vivido con el poeta romántico Manuel Magallanes Moure, que se encontraba entre el jurado que la premió en los Juegos Florales de Santiago en 1914, y a quien dirigió una encendida correspondencia amorosa en la que expresa su soledad y su dolor. A partir del reconocimiento obtenido en este certamen comienza en la vida de Gabriela una etapa fecunda y creativa: publica algunos poemas en la revista Sucesos y entra en contacto con el poeta Rubén Darío, quien publica en la revista Elegancias de París su poema «El ángel guardián» y el cuento «La defensa de la belleza».
Un título merecido
De regreso en el país, la Universidad de Chile decidió otorgarle a Gabriela Mistral el título de profesora de Castellano (1923).
En 1924 se embarcó por primera vez a Europa. Publicó en Madrid Ternura, pequeño volumen de versos dedicados a los niños. Visitó Estados Unidos y otros países de Europa.
Al año siguiente estaba de vuelta en Latinoamérica y recorrió Brasil, Uruguay y Argentina. De regreso en Chile, se le otorgó una pensión y se jubiló como maestra.
Obras
- Sonetos de la Muerte
- Desolación
- Lecturas para mujeres
- Ternura
- Nubes blancas y breve descripción de Chile
- Tala
- Todas íbamos a ser reinas
- Antología
- Lagar
- Recados, contando a Chile
- Poema de Chile
- Almácigo
- Niña errante
- Apegado a mí
- La casa
- Miedo
- Besos
- Creo en mi corazón
- Anónimo.(2017-2019).EcuaRed (Gabriela Mistral). Recuperado de https://www.ecured.cu/Gabriela_Mistral




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